Tarde o temprano todo llega a su fin, y la European Posse Ride no es la excepción a esa regla. Ha sido una gran ruta por Europa, con gente genial, pero todos y cada uno de ellos tenía que volver a su vida “normal”, volver a casa, a su país, al trabajo y a todo aquello que las personas “normales” hacen en su vida diaria. Y es una pena, porque me hubiera encantado poder seguir con ellos más tiempo en la carretera, viajando por Europa en nuestras Harleys, disfrutando de las carreteras, y de las cervezas que vienen después de las rutas. Realmente me gustaría poder hacerlo algún día. Seguir viajando con mi Harley día tras día, de sitio a sitio, conociendo gente interesante. Yo estoy preparado para hacerlo ya, pero mi cuenta corriente no lo está, o sea que no me quedó otra que volver yo también a casa.
Para llegar a España pillé un ferry en Roma, que en 20 horas te lleva directo a Barcelona, a menos de 350 kms de casa. Además tuve suerte, y no iba sólo, porque Ulrich y
Kristen, una genial pareja de alemanes a los que ya conocí en la I EPR, venían en el mismo ferry. De hecho, gracias a ellos pude dormir en cama, en lugar de en la butaca que yo había reservado, porque su camarote tenía una cama adicional y me dejaron usarla. Además, en el ferry nos
encontramos con Tex y Anibal, dos “rat-bikers” que también volvían a casa después de rodar por Europa, por lo que la noche se alargó algo más de lo previsto entre cervezas e historias de carretera…
Llegamos a Barcelona sobre las 18:50, y directamente me metí en ruta, esta vez autopista, porque ya tenía ganas de llegar a casa. Todo iba fenomenal, la moto iba como una campeona, y la temperatura era super agradable, mucho mejor que el calor asfixiante de los últimos días en Italia. Pero al parecer España me había preparado una fiesta sorpresa de bienvenida, y cuando ya sólo quedaban unos 100 kms para llegar, se rompió el cielo y empezó a caer agua como si no hubiera mañana. Para darle un poco más de emoción, los rayos caian cerquita, cerquita. O sea que parada en la primera gasolinera, cambio de camiseta (que iba empapada), cigarrito para dejar pasar un poco la tormenta, ropa de agua, y de nuevo en ruta. A mi no me asusta la lluvia !!
Por fín, cerca de las 11 de la noche, y después de 6.103 kms de pura diversión, llegaba a casa. La EPR se acababa oficialmente para mí. Hasta el 2012. Que espero volver a
asistir. Donde quiera que se haga.
Hoy es sábado. Sólo han pasado 5 días, y ya echo de menos a mis compañeros de aventuras. Tengo algo así como la depresión post-EPR, y echo de menos todos los buenos ratos que hemos pasado, los países que hemos visitado y lo bien que lo hemos pasado. Al menos me quedan las fotos del viaje, y al verlas se me escapa más de una risa.
Tened cuidado ahí fuera, amigos.
Nos vemos en la carretera !!




July 24th, 2010
lucas
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